FELICIDAD

LA FÓRMULA DE LA FELICIDAD

     Creo que fue Krishnamurti el que dijo esta frase: “Si no eres feliz ahora no lo serás nunca”.
¡¿Cómo… ?!, pensé cuando la leí, ¿que si no soy feliz ahora no lo seré nunca? Desde luego que no me sentía feliz por aquel entonces, mi vida a pesar de tener cosa muy buenas, había otras que detestaba y no me sentía para nada feliz con ellas, por lo que para mí esa frase me sentenciaba a no ser feliz jamás. Además yo vivía casi siempre con la sensación de necesitar algo más, de que lo que tenía no era suficiente. Es cierto que gracias a esa sensación me motivaba y hacía cosas que pensaba que me iban a hacer feliz, pero la mayoría de las veces o bien no las conseguía, o acababan no siendo lo que yo había pensado, por lo que en ambos casos la decepción y la frustración estaban aseguradas. 

Cuando entras en esa dinámica, lo que haces es apagar todo deseo para evitarte frustraciones futuras. Entonces caes irremediablemente en el hastío y tu vida pasa a ser rutinaria y gris, y te vuelves un personaje iracund@ y hurañ@.

Observando con detenimiento porque ocurre esto, he comprobado que lo que nos hace sufrir en realidad empieza por la fabricación de unas plantillas mentales, a través de las cuales vemos el mundo que nos rodea. Si lo que vemos coincide con la plantilla mental que tenemos almacenada para ese tipo de situación, entonces la damos por válida, sonreímos y ponemos cara de… ¡correcto, todo va bien! Si por el contrario lo que vemos que ocurre no coincide con nuestra plantilla mental para esa situación, la cosa cambia, saltan las alarmas y nuestra cara expresa algo así como ¡esto no debería de estar pasando, algo tengo que hacer!, reaccionamos. A partir de aquí puede haber más o menos ansiedad, más o menos enfado, más o menos sufrimiento, más o menos tensión.

Si partimos de la base de que lo que queremos tod@s es ser felices y vivir en paz, lo único que tendríamos que hacer es prescindir de esas plantillas mentales y mandarlas a la papelera de reciclaje.
Para pasar esto a una fórmula tendríamos una constante, El Aquí y Ahora, y dos variables, una la Felicidad y otra La Plantilla Mental.

La fórmula de la Felicidad podría ser algo así:

El Aquí y Ahora – La Plantilla Mental = Felicidad

Podríamos hablar de ciertos aditivos que nos podrían ayudar a dejar a un lado esas plantillas mentales, como podrían ser el Perdón, la Aceptación, la Humildad, la Honestidad, la Indefensión y la Confianza.

Nadie dice que sea fácil, para nada, fácil no es, pero no porque no lo sea sino porque nosotr@s hemos hecho que no lo sea. Hemos grabado a fuego en nuestras mentes algo que en realidad no existe, pero nosotr@s creemos que sí, y es por ahí por dónde podríamos empezar, por darnos cuenta, asumirlo y hacernos responsables de ello cien por cien, todo lo demás vendrá por añadidura.