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LO QUE OFRECE EL SILENCIO

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     Se habla mucho del silencio, ¡¿que paradoja?!, no crees.  En las sociedades occidentales en las que lo que sobra es ruido, el silencio lo estamos utilizando como una manera de equilibrar un sistema nervioso sobreestimulado. Antes se hablaba de meditación y ahora de mindfulness, que no dejan de ser dos métodos para relajarnos un rato y descansar la mente para luego seguir inmersos en la vorágine del día a día. Pero el silencio nos puede ofrecer mucho más que eso, y es de lo que me gustaría hablarte ahora.

Cuando aquietamos nuestra mente, y los estímulos a los que estamos acostumbrados cesan o descienden tanto que tienden a cero, estaremos de acuerdo en que al menos nos abrimos a algo diferente, quizá a un mundo nuevo de posibilidades que se situarán ante nosotros solo por el hecho de dar este paso. En ese silencio podríamos ver quizá que las cosas que antes eran importantes para nosotros, ya no lo serían tanto.

Si avanzáramos un poco más, y nos mantuviéramos en ese estado de quietud y silencio, podríamos quizá descubrir una paz que estaba ahí escondida tras la vorágine del día a día. 

Si continuáramos por un tiempo mas, saboreando esa paz, podríamos ver quizá como la culpa y el miedo ya no gozarían de tanto poder, y entonces `su reino´ se vería amenazado, y si siguiéramos por un tiempo más ahí callados e inmóviles, podríamos ver como sería un mundo en el que la culpa y el miedo no gobernaran, y nos podríamos empezar a sentir bastante más libres. Las ideas y las emociones seguirían ahí, porqué no, pero ya no habría nadie para juzgarlas (si la culpa y el miedo ya no existieran ¿quién lo haría?). Ya no importaría lo que pensara o sintiera nadie, pues no habría nadie ahí para juzgarlo, y eso daría más paz todavía.

Y si siguiéramos por un tiempo más ahí, podríamos ver quizá que lo que somos se parecería más a esa Paz que a cualquier otra cosa que antes hubiéramos creído, y esto sí que sería un cambio, un verdadero cambio y por lo que el `esfuerzo´ de llegar hasta ahí habría merecido muy mucho la pena.