UN NUEVO MUNDO

Foto entrada: UN SISTEMA DE PENSAMIENTO OBSOLETO

   

   A estas alturas de la película, estarás de acuerdo conmigo en que aquí hay algo que huele a caducado, que lo que vemos ya no nos vale, e intuímos que hay algo que nos estamos perdiendo.  Es normal por otro lado que no sepamos muy bien lo que es, ni lo que deberíamos hacer exactamente, qué dejar atrás y con qué quedarnos. En esto tendríamos que ser muy honestos, extremadamente honestos diría yo, porque sino acabaríamos en el mismo lugar en el que estamos ahora, y es por eso que voy a ser claro con lo que deberíamos quedarnos, y es con NADA. Me explico.

   Cuando pensamos en qué cosas cambiar del mundo obviamos un hecho, un paso muy importante que hacemos a tal velocidad que nos pasa inadvertido, y es el siguiente:  El mundo que vemos es una proyección nuestra, y no es por tanto el mundo que es. Esta es la clave de todo este asunto, porque es lo que en realidad nos está entreteniendo para que no podamos realizar la transformación que en el fondo anhelamos.

   ¿Que es lo que debería mejorar si lo que veo, soy yo mismo proyectado en el mundo? La respuesta es obvia, si quiero cambiar algo sería a mí mismo al que debería cambiar. Este cambio de percepción devuelve la responsabilidad de lo que es este mundo a quien verdaderamente la tiene, a mí mismo. Si el mundo y yo somos la misma cosa ya no habría dos, ¿como no iba a amar todo lo que veo si soy yo mismo?  Ahora vemos de donde surge la separación, la culpa y el miedo, que son los cimientos del mundo que hemos fabricado, de una proyección que además de ser falsa y está totalmente alejada del Amor.  

   Ha llegado la hora de hacerlo de otra manera, es posible y además urge más que nunca diría yo. ¿Pero cómo? Asumiendo la responsabilidad que nos corresponde a cada uno de nosotros, volteándonos hacia nosotros mismos y mirando con honestidad que es lo que vemos. Puede que aparezcan nuestros fantasmas del pasado, dudas, miedos, inseguridades, culpas, etc…, pero si aguantamos ahí un ratito quizá veamos aparecer ese otro mundo que anhelamos, un mundo de Presencia, Amor y Paz que no podemos ponerle nombre pero tampoco lo necesitamos, porque Es. Desde ahí crearemos otra cosa, ya no será necesario el aparentar, el tener o el hacer, tan solo Ser. Es nuestra herencia y nos la merecemos, no dejes que nadie te diga lo contrario, nadie puede arrebatártelo si tú no se lo permites. 

   Crearemos un nuevo mundo desde ahí, de amor porque lo seremos y de Paz porque la seremos. ¿Qué más podríamos desear, qué más podríamos necesitar? Este es el principio del fin de la proyección, anunciado como el fin del mundo tal y como lo vemos (unos añitos depués del 2012).

 

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