CONCIENCIASER

YA ES PERFECTO

   ¿Que podría ser más perfecto que este instante?, y además ya está no hay que hacer nada para conseguirlo. Seamos honestos y sinceros, ¿crees que podrías superar lo que el Universo ha hecho ya? Cuando pensamos que sí, que lo podemos superar, estamos abocad@s a una vida de rechazo, desesperación y sufrimiento. Pero no te castigues mucho por esto, tod@s hemos de pasar por ello tarde o temprano.

Cuando rechazamos el instante presente o pensamos que podemos mejorarlo, luchamos y nos esforzamos por cambiar las cosas, pero pasamos por alto que estamos  partiendo de una idea completamente alejada de la realidad y esta, la realidad, es lo que es, y por lo que nosotros luchamos y nos esforzamos tanto por conseguir nos lo tenemos que inventar porque eso `no es´, tan solo es lo que nos hace sufrir y encima nos lo hemos inventado nosotr@s. 

¿Cómo escapamos de esta rueda de hamster? Muy sencillo y a la vez muy complicado. Muy sencillo porque tan solo hemos de dejar de creer lo que nos contamos, y muy complicado porque al hacerlo sentimos tanto vértigo que nos hace volver a lo conocido rápidamente. Atravesar la ignorancia de no saber quien soy en realidad sin inventarme una respuesta para calmar a mi ego, requiere grandes dosis de honestidad, apertura, escucha, paciencia y valentía. Todos ellos son valores muy poco fomentados en nuestras sociedades modernas en las que prima el estrés, las prisas, el individualismo, la competitividad y el miedo incrustado en nuestros corazones aparentemente sin remisión.

Por suerte la salvación está al alcance de nuestra mano, aquí y ahora, y está ahí mismo más cerca de ti que cualquier otra cosa

Haciendo uso de esa honestidad, paciencia, apertura y valentía que indicaba antes, quizá consiguiéramos darnos cuenta de que hay algo más allá de nuestras propias ideas personales, quizá viéramos justo ahí tras nuestros juicios y valoraciones personales algo que nos trasciende y que es más nosotr@s que nosotr@s mism@s, algo que está más cerca de nosotr@s que cualquier otra cosa. Quizá no tuviéramos que provocarlo, quizá surgiera de manera natural tan solo con pararnos y mirar. 

Ese algo quizá no lo podríamos expresar con palabras, ni habría idea humana que lo abarcase, quizá tacharan de loc@ al que hablara de ello, al que intentara hacer ver al mundo que `eso´ es más real que el propio mundo. Quizá, cuando naciera en nosotr@s ese `algo´ tan diferente y transformador, descubriéramos que, a lo que somos llamados todo el tiempo, es a parar y a escuchar desde el silencio, y a vivir sencillamente la experiencia dejando atrás cualquier pregunta o explicación innecesaria. Quizá desde ahí viéramos otras cosas que antes ni teníamos en cuenta, y quizá nos dieran hasta más ganas de sonreír, de abrazar e incluso de compartirlo.

 Si vives la experiencia y aún así te quedaran dudas acerca del cómo, aquí van algunas respuestas lo más cercanas a la verdad que se me ocurre: 

Y… ¿cuándo lo hago? Ahora.

Y… ¿a dónde me lleva? Aquí.

Y… ¿qué consigo con ello? Esto.

Pero… ¿que tengo que vivir para aprenderlo? Lo que estás viviendo.

Pero… ¿que tengo que aprender para vivirlo? Lo que estás aprendiendo.